Toda mi fuerza

Toda mi fuerza se encuentra en la oración y en el sacrificio; éstas son las armas invencibles que Jesús me ha dado, y logran mover los corazones mucho más que las palabras. Santa Teresa del Niño Jesús, Ms C 24ºv.

«El Reino es de los que se hacen como niños» (Mc 10,14)

Nos ha nacido un niño: el Dios de toda majestad, se anonadó a sí mismo, se hizo semejante a nosotros no sólo tomando el cuerpo terrestre de los mortales, sino aún más, haciéndose a la edad de un niño, cargado de debilidad y pequeñez. ¡Bienaventurada infancia, cuya debilidad y simplicidad son más fuertes y más…

PN 52 – El abandono es el fruto delicioso del amor

J.M.J.T. 31 de mayo de 1897 Fecha: 31 de mayo de 1897. — Compuesta para: sor Teresa de San Agustín, a petición suya. En la tierra hay un árbol prodigioso, ¡oh, misterio!: sus raíces se encuentran, profundas, en los cielos… Jamás bajo su sombra se pueden sufrir males; seguro se reposa, sin miedo a tempestades….

Felicidad

—¿Cuál es vuestro sueño de felicidad? —La felicidad no se sueña. Está en todas partes, a condición de acogerlo todo como don de Dios. De una entrevista a Gustave Thibon

Vigilemos para no dar lugar al enemigo

Vigilemos para no dar lugar al enemigo a que se abra un camino por el que entrar en nuestro espíritu y contaminar el templo del Espíritu Santo. ¡Oh!, por caridad, no olvidemos ni un instante esta gran verdad; tengamos siempre presente que nosotros por el bautismo llegamos a ser templo del Dios vivo, y que…

Veni Creator Spiritus!

Los Padres de la Iglesia solían graficar el misterio de la Trinidad diciendo que el Padre tenía dos manos: su Hijo y el Espíritu Santo. Quien más alentó esta imagen fue san Ireneo, explicando cómo la Redención no podría darse sin la complementación con que ambos brazos divinos conjugan la tarea, cada cual con su…

El fin de la vida cristiana

Era jueves. El cielo estaba gris; la tierra estaba cubierta de nieve y seguían cayendo voluminosos copos de nieve cuando el padre Serafín comenzó la conversación en un descampado cercano a su «pequeña ermita». «El Señor me ha revelado —empezó el gran stárets— que desde la infancia deseas conocer cuál es el fin de la…

Tú sabes, Dios mío, que yo nunca he deseado otra cosa que amarte

Tú sabes, Dios mío, que yo nunca he deseado otra cosa que amarte. No ambiciono otra gloria. Tu amor mae ha acompañado desde la infancia, ha ido creciendo conmigo, y ahora es un abismo cuyas profundidades no puedo sondear. El amor llama al amor. Por eso, Jesús mío, mi amor se lanza hacia ti y…

Contemplar, gustar y complacerse

Contemplar, gustar y complacerse en la belleza de Dios es una necesidad del espíritu, es su vida, la vida del paraíso. Teófanes el Recluso, Qué es la vida espiritual y cómo perseverar en ella, Carta 11.

¿También tú tienes miedo, Padre?

Abba Nesteros el grande, iba por el desierto con un hermano y al ver un dragón, huyeron. Le dijo el hermano: «¿También tú tienes miedo, Padre?». Y le respondió el anciano: «No temo, hijo, pero es conveniente que huya, porque si no, no podría huir del espíritu de la vanagloria».  

Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.