De profundis

Desde lo hondo a ti grito, Yavhé:
¡Señor, escucha mi clamor!
¡Estén atentos tus oídos
a la voz de mis súplicas!
Si retienes las culpas, Yavhé,
¿quién, Señor resistirá?
Pero el perdón está contigo,
para ser así temido.
Aguardo anhelante a Yavhé.
espero en su palabra;
mi ser aguarda al Señor
más que el centinela a la aurora;
más que el centinela a la aurora,
aguarde Israel a Yavhé.
Yavhé está lleno de amor,
su redención es abundante;
él redimirá a Israel
de todas sus culpas

Salmo 129, 1-8

Deja un comentario