You dont have javascript enabled! Please download Google Chrome!
Advertisements
Salmos

Nuestro Dios merece una alabanza

Salmo 147

¡Aleluya!
¡Qué bueno es cantar a nuestro Dios!
¡Qué delicia entonarle la alabanza!
El Señor reconstruye Jerusalén
y reúne a los deportados de Israel.
Él sana los corazones destrozados,
y venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
llama a cada una por su nombre.
Grande y poderoso es nuestro Dueño,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor levanta a los humildes,
y abate por tierra a los malvados.

Entonad la acción de gracias al Señor,
toquen la cítara para nuestro Dios,
que cubre el cielo de nubes,
prepara la lluvia para la tierra
y hace reverdecer las montañas;
que dispensa alimento al ganado
y a las crías de cuervo que graznan.
No aprecia el brío de los caballos
ni estima los músculos del hombre.
El Señor quiere a sus fieles
y a los que anhelan su amor.

¡Glorifica al Señor, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión!,
que refuerza los cerrojos de tus puertas
y bendice a tus hijos dentro de ti;
que da prosperidad a tu territorio
y te sacia en el mejor trigo;
que envía su mensaje a la tierra
y su palabra corre veloz;
que extiende la nieve como lana
y esparce la escarcha como ceniza;
que arroja el granizo como migas,
ante su helada, ¿quién resistirá?
Envía una orden y se derrite,
sopla su aliento y fluyen las aguas.
Anuncia su mensaje a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel.
Con ninguna nación obró así
ni les dio a conocer sus mandatos.
¡Aleluya!

Advertisements

0 comments on “Nuestro Dios merece una alabanza

Deja un comentario

error: @caminitoespiritual.com
%d bloggers like this: