Las palabras con las que Teresa de Calcuta me abrazó cuando falleció mi madre

Todos los regalos de Dios son buenos, pero no todos son iguales. Respondo a menudo a las personas que dicen que les gustaría servir a los pobres como les sirvo yo: “Lo que hago yo no lo puedes hacer tu, y yo no puedo hacer lo que haces tú. Pero juntos podemos hacer algo bonito para Dios”.

hmqele3mmhfak3w_wm6z4kcdhzdieccqxwlxgubnbz3o-_jo0sgpvpllzreobmkpcna7-0hqt0aoopwrypkt5eulsomozw

Entrevista al cardenal Comastri, autor de “He conocido una santa”

Deja un comentario